viernes, 28 de mayo de 2010

LA ESCLAVITUD DE LOS VOTOS

El hombre está condenado a vivir siempre esclavizado a algien o a algo. Desde aquella esclavitud racial de los americanos a la que dio fín el presidente Lincol a la esclavitud de las palabras pronunciadas sin la previa reflexión necesario, hay unas esclavituddes a las que casi no podemos sustrarnos: esclavos de una intolerancia social, de unas creencias religiosas o de una posició política.

La crisis que padece el mundo occidental y muy particularmente nuestro pais España no puede resolverse con más facilidad y rapidez a causa de la esclavitud de los votos. El gobierno por una parte, y los partidos de la oposición por otra, viven enfrascados, y a veces a greñas, para tratar de arañar todos los votos posibles en las próximas elecciones, olvidando un tanto el gran problema que nos acucua de una manera vertiginosa y fatal.

Haría falta un gobierno de concentración nacional formada de políticos o indeoendientes que renunciaran a intereses particulares en beneficio de salvar una economía nuestra que pueda acabar de forma precipitada con el nivel de vida que todavia venimos disfrutando

domingo, 11 de abril de 2010

LA PRESUNCIÓN DE INOCENCIA

LA PRESUNCIÓN DE INOCENCIA

Esta frase está de moda porque es aplicada por todos los partidos políticos para trarar de escabullierse de sus miserias. Está siendo utilizada mucho ahora por el Partido Popular como tabla de salvación de las evidentes tramas de corrupción que han quedado evidentes en los últimos sumarios de Gutler y de Matos. Presumir de la inocencia de Luis Bárcenas, con 85 -milloes a sus espaldas o llorar por el victivismo de que ha sido objeto Jaume Matos con otros 55 millones, hiere a los sentidos de la más baja moral. Cantidades que de una forma u otra han salido de los impuestos que todos hemos pagado a la Hacienda.

Lorar si hemos de llorar por unos señores ambiciosos a los que les falta, además de la moral, la inteligencia para entender que el exceso de dinero excesivo no da la felicidad, y mucho menos cuando ha sido adquirido en condiciones delictivas y sacados del esfuerzo legal económico de todos los demás.

sábado, 27 de marzo de 2010

LA PEDERASTIA AL DESCUBIERTO

Hace no demasiados años la palabra pederastia, o no se conocía mucho, o nadie se atrevía a pronunciarla y que pudiera señalar a alguién como autor de tales maniobras sexuales tan perversas de persoas adultas con los niños. Son vicios muy frecuentas en casi todas las culturas y los tiempos. Pero cuando se ha destapado el silencio hipócrita de los sacerdotes y obispos de la iglesia que, al parecer, la practican con tanta profusión, es cuando se ha originado el ruido de los truenos. Y es natural que el destape de esa horrible practica en manos de los encargados de predicar y practicar la moral, haya escandalizado al mundo entero.
Esta hipocresía mantenida por los altos dirigentes del clero durante tanto tiempo con el fín de evitar lo que está ocurriendo ahora, hará mella en algunos creyentes puros y sinceros que pensarán buscar a Dios por otros caminos mas personales y directos. Aunque es también cierto que habrá otros creyentes que perdonarán a los clérigos señalados aduciendo que todavía son pocos y que todo se debe al celibato, reffugiándose en su propia fe y en el ingrediente de fanatismo que les acompaña.

Sevilla, Marzo 2010.

SIETE MEDIDAS PARA LA CRISIS

La crisis económica que hoy padece el mundo pero que se ha acentuado más en España por causa de la búrbuja inmobiliaria, necesita medidas urgentes y además esrtucturales que nos sirvan para resolver los peoblemas que se nos presentan para el siglo XXI que estamos comenzando.

Para que la solución de la crisis económica española no se cierre en falso, hay que prescindir, en proncipio, de las ideologías, olvidarse de los votos y actuar “caiga quién caiga” dando siete puñetazos en la mesa por el equipo que está obligado a gobernar, aplicando las siete medidas siguientes:

PRIMERA. Cambiar el gobierno actual por otro formarlo de sabios económicos de cualquier partido o independientes.

SSGUNDA. Nacionalizar algunas Cajas de Ahorros más politizadas y dedicarlas por entero al crédito comercial y personal para lo que fueron creadas.

TERCERA. Subir las impuestos a los más poderosos y bajar el IVA al consum de primera necesidad.

CUARTA. Perseguir y castigar la economía sumergida de empresarios y de trabajadores.

QUINTA. Facilitar económicamente el regreso de los extranjeros que vinieron para trabajar en la burbuja inmobiliaria sin posibilidad de otros trabajos. (cerca de medio millón).

SECTA. Depurar la lista de parados oficial, totalmente aduiterada y engañosa (cerca de otro medsio millón). Y

SEPTIMA. Aplicar la austeridad con todo rigor, adelgazando las Instituciones del Estado, de las Autonomías y de los Ayuntamientos.

La aplicación de estas medidas, aún siendo con urgencia, pueden tardar un año en detectar sus resultados. Pero se puede, simultáneamete, ir resolviendo los demás temas, no tan prioritarios, pero tambíén urgentes, como son: las jubilaciones, la reforma laboral, la la reforma de la educación, el impulso a las indudtrias del automómovil electrico, la aviación, la agricultura, la construcción moderada y selectiva y la energía eólica.

Sevilla Marzo 2010.

jueves, 14 de enero de 2010

Subir o Bajar los Impuestos

Los impuestos son los medios con los que cuenta el Estado para cubrir todas las necesidades sociales, educasionales, sanitarias, de seguridad y progreso que la sociedad necesita y que todos conocemos.
Si estos impuestos les faltan o disminuyen, el gobierne de turno tendrá que optar entre, primero, suprimir gastos superfluo en la Administración, segundo, recortar servicios públicos exagerados y tercero subir los impuestos.
Cuando se atraviesa una crisis económica tan general y tan dilatada como la que ahora atraviesa nuestro paús se barajan dos posturas completamente encontradas. La primera es subir los impuestos, u la otra, bajar los impuestos. La primera postura pretende mantener el nivel de vida y la paz social sobre todo lo demás La segunda pretende activar la economía y crear puestos de trabajo, y como consecuencia producir más ingresos al Estado.
En el primer caso, si se hace selectivamente, cobrando al que más tiene y más gana y ha ganado, la sociedad puede soportar sin grandes traumas el recorrido de éste túnel de la crisis. Se trataría de un ajuste de los beneficios de bonanzas anteriores.
En segundo caso suponer y declarar que bajando los impuestos a las empresas se va a activar la economía en este tiempo de crisis general es una apreciación completamente errónea o mal intencionada por parte de algunos sectores de la oposición.
Con 50 años de empresario puedo asegurar que no resolvería la situación una bajada de impuestos, salvo en una pequeña escala ocasional y local. Un comercio u una industria no le teme a los impuestos. Le temen a los Bancos, a las Corporaciones municipales con el exceso de requisitos, y de tiempo para facilitar las licencias, y también en mayor importancia a los convenios laborales.
Lo que las empresas necesitan con prioridad absoluta para ellas, es producir y es vender, y todo lo demás es subsiguientemente secundario.
Por lo tanto no se activará la economía bajando los impuestos. Sin embargo, disminuirán los medios del Estadoue para atender las necesidades sociales acrecentadas con la crisis. Sería oportuno bajar los impuestos cuando las arcas del Estado estén lleas, pero nunca con un deficit tan excesivo en que tenemos.
Habría que xrear nuevos Bancos oficiales especialidados en industria,-comercio y agrícolas. Habría que facilitar las licencias de apertura y hay que sentarse en una mesa amplia para cerrar un gran convenio laboral apropiado a la crisis que estamos padeciendo.
La solución a medio plazo sería a mi, parecer, la siguiente: nacionalizar algunos bancos o cajas de ahorros, y dedicarla con especialidad en ayuda de las empresas y particulares, y solamente para esos y no para inversiones de los propios bancos o cajas de ahorros; se podríía también con eses bancos fomentar la agricultura y la ganadería en lo que nos permita la Unión Europea; sería importante dedicar fondos para arreglar las carreteras comarcales, donde se producen la mayor cantidad de muertos anuales; perseguir con fuerza el fraude fiscal y persegior y castigar la econonomía sumergida practicada tanto por patronos como por trabajadores.
Pero todas éstas medidas no pueden realizarlas ni éste presidente del gobierno ni éste jefe de la oposición. Ni uno ni otro son capaces de dar un puñetazzo en la mesa, y jugarse “el todo poe eltodo.” Las elecciones y los votos los tienen secuestrados. Las bases de sus partidos tampoco, tal vez, les ayudarían.
Para resolver ésta crisis de tant grandes proporciones sería necesario un gobierno de TRANSICIÓN con pocos ministro y una austeridad total; un presidente alejado de la política, con edad y experiencia suficientes para no tener grandes ambiciones personales con un juramento de reuncia, después de puestas en maecha todas las medidas. En estos 30 años de democracia han surgido hombres con capacidad para hacerlo sin poder llamados “dictadores” ni “salvadodres de pareias” Naturalmente, que opara este plan se necesita un gran consenso y CONVENIO en el que todos renuncaran con provisionalmente a sus intereses personales, con un gran gesto de generosidad, solidaridad y amor , en defensa de todas las metas ya alcanzadas por todos

Sevilla, 5 de Ener del 2010

Firadi: Juan Guerrero Covaleda

jueves, 6 de agosto de 2009

ABAJO LAS CÁRCELES

El concepto de delito o de pecado debiera desaparecer de las conciencias como actos relacionados con la moral o la honradez. Las cárceles no contribuyen a reparar los daños que causan los inmorales criminales y corruptos. Son, al contrario, refugio de los indigentes, los fanáticos, o los grandes depredadores económicos.. Cuando la corrupción tanto moral como económica se extiende como un reguero en todos los ámbitos de la sociedad, perpetrada por los propios dirigentes políticos o religiosos, las cárceles no sirven parra nada. Son muchas veces como hoteles de temporada que muchos rigurosamente honrados lo quisieran para poder vivir.
Además, el costo de tantas construcciones carcelarias, su mantenimiento debe ser gigantesco para el erario público, Nadie, en los países democráticos, le teme a la cárcel. La sola privación de libertad por espacios cada vez más reducidos, no son determinantes para prevenir los grandes delitos de criminales y ladrones.
¡Cuantos crímenes se cometen, a sabiendas de que el castigo sería como mucho una vida sosegada y tranquila costeada de todo como en unas vacaciones!
¡Cuantos ladrones de corbata y cuello duro lo hacen a sabiendas de que con abogados y unas leyes benévolas les permitirán por muy poco tiempo el presidio de sus sueños!
¡Habría que pensar que piensan los terroristas que matan sabiendo que su final será como máximo una cárcel convertida en hotel, como ingenuamente les amenazan los gobiernos y los jueces!
La alternativa a las cárceles no son la pena de muerte, no son las torturas, no es el GAL, no es la discriminación: SON EL TRABAJO.
Hay que convertir las cárceles en CENTROS DE TRABAJO no remunerados para que los presidiarios devuelvan a la sociedad el daño causado. Se dirá que las muertes no se pueden pagar con el trabajo, pero menos se pueden pagar en cárceles convertidas en hoteles.
El procedimiento a seguir sería tal vez un tanto arduo, pero habría que abordarlo como primera necesidad para el futuro próximo.

domingo, 2 de agosto de 2009

ROBAR YA NO ES PECADO

ROBAR YA NO ES PECADO

Cuando yo era un niño había en mi pueblo un monaguillo que había robado del cepo de la Iglesia unas cuantas monedas que se llamaban entonces “perrasgordas” o “perraschicas”. Fue expulsado por el cura de la iglesia y rechazado por todos los feligreses, y yo mismo lo miraba de arriba abajo como a un bicho raro. Robar y además a la iglesia, ¡cómo se había atrevido a tanto! La palabra robar que hoy se llama “corrupción” ha perdido todo el valor negativo que tenía antaño, sobré todo cuando se trata de cantidades fabulosas robadas al Estado. Los representantes políticos que acumulan grandes riquezas para ellos, y que pertenecen al pueblo contribuyente, no son expulsados de la Iglesia, ni del Estado, ni siquiera rechazados por sus votantes favoritos. Muy al contrario, son paseados en olor de multitud, de jueces en jueces, rodeados de periodistas, esperando, si acaso, una estadía corta n una cárcel, en donde rumiar tranquilamente sus fechorías, y salir muy pronto a disfrutar de lo robado.
¡Cuánto me acuerdo ahorra del monaguillo de mi pueblo que robó del cepo unas monedas, quizás para llevar a su abuela, o quizás para comprarse un juguete que no le habían podido echar los Reyes Magos!
2009
Sevilla 1ª de Agosto